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La evaluación de los aprendizajes: una perspectiva de conjunto PDF Imprimir E-mail
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Didáctica - Evaluación

Publicado por C. Coll en Signos nº 18

El sistema educativo español se encuentra actualmente inmerso en un profundo proceso de transformación como consecuencia de la implantación de la reforma impulsada por la LOGSE. Las transformaciones afectan tanto a aspectos de ordenación y estructura del sistema educativo como a otros factores habitualmente considerados decisivos para mejorar la calidad de la enseñanza. Entre estos últimos , las transformaciones relativas a la evaluación ocupan un lugar destacado. La reforma trata de introducir cambios importantes en diferentes vertientes o planos de evaluación: la evaluación del sistema educativo, la evaluación de los centros, la evaluación de la enseñanza, la evaluación del profesorado y por supuesto la evaluación del aprendizaje, o mejor de los aprendizajes , que llevan a cabo los alumnos y alumnas.

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Nos interesa resaltar tanto las novedades que se refieren a lo que podríamos denominar el referente psicopedagógico y curricular de la evaluación, como las que conciernen a los aspectos normativos que acompañan a las actividades de evaluación en la que se ven inmersos los profesores , los alumnos y sus familias y que se relacionan, a menudo, con decisiones estrechamente vinculadas a los resultados y a las consecuencias de la evaluación de los aprendizajes: promoción o permanencia en un mismo ciclo o curso, certificación de los resultados , titulación o no titulación.

La mayor  o menor coherencia entre, por una parte, las cuestiones relativas al referente psicopedagógico y curricular de la evaluación y por otra, las normas o instrucciones de obligado cumplimiento relacionadas con ella es un aspecto al que no se le suele conceder la importancia que realmente tiene. Las primeras responden  a la lógica del discurso pedagógico, mientras que las segundas son más bien tributarias de la lógica de la representación y del control social. Ello explica que, con relativa frecuencia, el profesorado - y también los alumnos y sus familias- perciban un hiato, una ruptura, cuando no una flagrante contradicción  , entre los principios pedagógicos y educativos a cuyo servicio  se pretende poner la evaluación de los aprendizajes de los alumnos y la exigencia de tomar decisiones , casi siempre asociadas a estos resultados, sobre la promoción, la certificación y el futuro académico y profesional de los alumnos. De ahí el reproche habitual, no exento de amargura de que la función pedagógica de la evaluación termina justo en el punto en que es necesario adoptar decisiones de este tipo.

Para acometer el objetivo que pretende , analizar la evaluación de los aprendizajes de los alumnos tanto desde el referente psicopedagógico y curricular , como desde el normativo, el artículo se organiza en tres grandes apartados. En el primero de ellos se establecen ciertas precisiones conceptuales y terminológicas que nos servirán para pronunciarnos sobre algunas cuestiones de fondo y para fijar las coordenadas en las que se sitúa la evaluación de los aprendizajes en la reforma educativa española. El segundo presenta una reflexión sobre cómo se refleja el referente  psicopedagógico y curricular en las normas e instrucciones dictadas por la Administración educativa, prestando especial atención al esfuerzo realizado para mantener el máximo nivel posible de coherencia entre ambos aspectos o vertientes de la evaluación. En el tercero, por último , se hace una valoración del grado de coherencia alcanzado en la reforma entre la vertiente pedagógica y la vertiente social -o, si se prefiere, entre las funciones pedagógicas y las funciones sociales- de la evaluación de los aprendizajes, y se  apuntan algunos problemas que están surgiendo en los distintos colectivos  que conforman la comunidad educativa a la hora de introducir estas transformaciones.